Hace unos meses  en el Instituto de Empresa se presentó un informe sobre las marcas y las redes sociales. Los de Gallina Blanca se enteraron, casi en tiempo real, a través de Twitter, de que la suya es una de las empresas que más se mueve en el universo virtual.
Volvo y su vinculación con la saga Crepúsculo, las recetas de Gallina Blanca para la gente que vive sola, los sorteos de motos de BBVA, los descuentos de Telepizza durante los partidos del Mundial, incluso el mismo Toro de Osborne está en las redes hablando por sí mismo desde lo alto del monte.

Las empresas están activas en este formato de marketing llamado redes sociales aunque no tanto como deberían. El citado informe del IE Business School y la agencia de publicidad NCA señala que el 40 por ciento de las compañías no utiliza Facebook, pero también destaca que la mitad de las marcas se aprovechan del potencial de las redes.

Pero aparte de los formatos tipo pago por clic (CPC) o pago por impresión (CPM), las empresas tienen la posibilidad de promocionarse a través de canales propios, creando una página de la que los miembros de la Red pueden hacerse fans y conocer promociones y noticias referentes a la marca. Desde Facebook España, su directora comercial Irene Cano comenta las ventajas de moverse en las redes: “Permite segmentar geográficamente audiencias y encontrar y comunicarse con usuarios afines en un entorno muy cercano, lo que los convierte en potenciales clientes”.

Otra cosa muy diferente es lo que hacen las pymes, que representan más del 90 por ciento de nuestro tejido empresarial, que apenas hacen uso de las redes, aún siendo el medio más efectivo, en relación con su coste, por estar “atrasadas tecnológicamente” o por falta de recursos para ello.

Hay ejemplos de éxito, por ejemplo, Muïc, una empresa de marroquinería y bisutería fundada por Ana Pérez Lafuente que empezó a funcionar en marzo de este año. Arrancó a la vez el negocio físico y online y también su periplo por las redes sociales. “Empecé en Facebook y en Twitter porque no tenía recursos económicos”, cuenta Pérez Lafuente. Así que creó una microcomunidad y en poco más de una semana ha conseguido gustar a 339 personas en Facebook.

Y eso que Pérez Lafuente es de las que piensa que en España cuesta que arranque de una vez la venta online. “Funciona mejor la tienda”, asegura. Aun así, piensa anunciar sus ventas especiales en las redes sociales y se está planteando hacer publicidad en ellas. Tal es su apuesta por la Red que ha contratado a una persona para que las gestione, porque es fácil estar, pero lo más costoso es mantenerse al día, esa figura es su “Community Manager”.